El suicidio es un tema complejo que afecta a innumerables familias, por lo que la concienciación es esencial para su prevención. Nuestra directora de Salud Conductual Intensiva, Kelly Hwang, LMFT, compartió con la revista L.A. Parent Magazine sus opiniones sobre cómo los recientes cambios sociales han influido en las ideas suicidas, especialmente entre los jóvenes, y quiere destacar dos factores importantes: la pandemia y las redes sociales. Aunque ambos problemas se atribuyen al aumento de las preocupaciones por la salud mental, también ofrecen oportunidades para el diálogo y el apoyo.
El impacto de la pandemia
La pandemia ha afectado profundamente a la salud mental de los jóvenes, lo que ha provocado un aumento alarmante de las ideas suicidas y las autolesiones. Uno de los principales factores que han contribuido a esta crisis es el aislamiento social, incluidos los confinamientos, que han privado a los jóvenes de las interacciones sociales, lo que ha provocado que muchos se sientan solos y desconectados.
Además, la ansiedad y la incertidumbre que rodeaban a la pandemia hicieron que las conversaciones sobre la mortalidad pasaran a ocupar un lugar destacado en la mente de los jóvenes. Los niños, que antes quizá no se habían visto afectados por la muerte, se vieron repentinamente inundados de noticias sobre hospitalizaciones y fallecimientos relacionados con la COVID, lo que aumentó su ansiedad y contribuyó a sus sentimientos de desesperación. Algunos incluso sufrieron la muerte de un familiar a causa de la COVID.
Sin embargo, la pandemia también provocó un cambio cultural hacia debates abiertos sobre la salud mental y el bienestar. El estigma que antes silenciaba estas conversaciones comenzó a disiparse rápidamente, creando un entorno en el que las personas se sentían más cómodas para hablar abiertamente sobre sus dificultades. Si bien esta apertura puede explicar el aumento de las tasas de ideación suicida notificadas, también facilita el diálogo de apoyo.
El papel de las redes sociales
Las redes sociales son un arma de doble filo para los jóvenes. Por un lado, perpetúan estándares poco realistas, lo que lleva a comparaciones poco saludables y sentimientos de insuficiencia. Los usuarios de las redes sociales tienden a mostrar su «mejor cara», lo que distorsiona la percepción de la realidad y puede exacerbar la ansiedad y la depresión subyacentes en ciertos usuarios. Las redes sociales también pueden promover comportamientos dañinos en las escuelas, como el acoso y el hostigamiento.
Además, el fácil acceso a contenidos sobre el suicidio supone un riesgo para los jóvenes. A pesar de estos retos, las redes sociales pueden ser una fuente de información sobre salud mental y prevención del suicidio. Los recursos en línea pueden salvar vidas, incluso para los padres, que pueden beneficiarse
de una mayor concienciación sobre las señales de alerta y las estrategias para apoyar a sus hijos.
Consejos para padres
Si usted es un padre preocupado por la salud mental de su hijo, tenga en cuenta los siguientes consejos:
1) Reconozca los síntomas depresivos
• Pérdida de interés: si su hijo ya no participa en actividades que antes le gustaban.
• Pérdida de placer: observe este signo en actividades y cosas que antes le gustaban.
• Cambios en la alimentación y el sueño: se deben tener en cuenta las desviaciones de los patrones habituales.
• Preocupación por la muerte: no se deben ignorar las conversaciones frecuentes sobre la muerte o los pensamientos suicidas.
• Baja energía y fatiga: niveles de energía persistentemente bajos.
• Exposición traumática: traumas pasados que pueden afectar a su salud mental.
2) Fomente el diálogo abierto
Es fundamental entablar conversaciones sobre la salud mental y el suicidio.
• Pregunte directamente: Pregunte a su hijo si tiene pensamientos de autolesión o suicidio.
• Valide sus sentimientos: Escuche con empatía y reconozca sus emociones.
• Póngalos en contacto con adultos de confianza: Anímelos a buscar el apoyo de otros miembros de la familia, mentores o consejeros.
• Consulte a un profesional de la salud mental: Si la preocupación aumenta, no dude en recurrir a un profesional.
Recursos
Para obtener apoyo adicional, organizaciones como Children’s Institute ofrecen recursos y asesoramiento a las familias que reúnen los requisitos. Las familias que estén afiliadas a Medi-Cal y tengan hijos de entre 0 y 21 años que busquen recursos, pueden consultar aquí.
Recursos adicionales:
- Línea Nacional de Prevención del Suicidio: marque el 988 desde cualquier teléfono, en cualquier momento.
- Servicios comunitarios esenciales: marque el 211.
- Departamento de Salud Mental del Condado de Los Ángeles: 1-800-854-7771 (línea directa disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana)
- NAMI: organización sin ánimo de lucro dedicada a la defensa de la salud mental.




