En todo Los Ángeles, el miedo está destruyendo la infancia.
En el Children's Institute, lo vemos todos los días en los rostros de los niños y las familias a los que atendemos. Desde principios de 2025, el miedo a las medidas de control de la inmigración se ha convertido en una realidad cotidiana, lo que altera las rutinas escolares, trastoca los ritmos familiares y debilita la sensación de seguridad que los niños necesitan para crecer y desarrollarse.
Como informó recientemente la periodista Jenny Gold en Los Angeles Times, los proveedores de servicios de atención y educación temprana en Los Ángeles se enfrentan a una oleada de miedo.
No se trata de un temor abstracto. Es la experiencia real y vivida de una madre que teme llevar a su hijo a una de nuestras guarderías Head Start. Una madre que corre a uno de nuestros centros para recoger a su hijo porque ICE está en el vecindario. Un niño que mira la puerta a la hora de la recogida después de un día en el campamento de verano, sin saber si sus padres volverán. La asistencia ha disminuido en nuestras guarderías, nuestras clínicas y en los eventos comunitarios. Muchas familias se sienten aisladas y sin apoyo.
Cuando la asistencia disminuye, no se trata solo de asientos vacíos, sino de niños que no reciben comidas, no asisten a citas de asesoramiento y pierden el acceso a espacios seguros que los protegen del trauma. Y las familias, especialmente aquellas que ya viven en la pobreza, se quedan sin los medios de subsistencia que les ayudan a sobrevivir día a día. Los padres a menudo deben quedarse en casa con los niños que ya no pueden asistir a los programas de forma segura, lo que desestabiliza los ingresos familiares y empuja a las familias a una mayor inseguridad económica.
Ya hemos visto esto antes. La pandemia de COVID-19 nos enseñó lo frágil que puede ser la infraestructura de la atención y la educación, y lo rápido que las familias pueden quedarse atrás. No podemos permitir que eso vuelva a suceder.
Invierta ahora en el Instituto para la Infancia. La red de seguridad se está reduciendo, y el número de niños y familias que la necesitan —y que dependen de ella como apoyo esencial— crece cada día.
En Children's Institute, nos dedicamos a mantener esta red de seguridad vital, pero no podemos hacerlo sin su apoyo.
Su generosidad nos permite:
• Mantener abiertos y accesibles nuestros programas de aprendizaje temprano
• Reducir las barreras a los servicios de salud mental y la orientación sanitaria
• Proporcionar ayuda de emergencia, incluidas donaciones en especie, a familias que se enfrentan al desplazamiento, el miedo y las pérdidas económicas
Este no es un momento para seguir como si nada. Es un momento para afrontar el miedo con cuidado y la incertidumbre con acción.
Asegurémonos de que el miedo no se convierta en la nueva normalidad para los niños de Los Ángeles. Asegurémonos de que tengan lo que necesitan: un lugar donde aprender, personas en las que confiar y un camino por delante.